Viernes | 18.02.2005
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CONDUCTAS: OPINIONES
Hay que tener
cuidado con el estrés y la psicomatización
Ya lo dijo Freud, el padre del psicoanálisis,
hace más de 100 años: "Cuando se formula un juicio sobre dolores corporales, es
preciso tomar en cuenta su evidentísima dependencia de condiciones anímicas". Y,
al entendimiento de cualquiera, las enfermedades orgánicas como las cardíacas
muchas veces son la traducción corporal de conflictos emocionales no
resueltos.
"Cuando existen situaciones que no se expresan, sobre todo
en la pareja, lo que uno no resuelve afuera puede internalizarse y generar un
estrés físico con consecuencias orgánicas", señala el psiquiatra Carlos Díaz
Usandivaras, especialista en terapia familiar y de pareja.
El cuadro de
situación sería el siguiente: al no poder comunicar los problemas con otro
cercano se pierde la posibilidad de generar un cambio —al menos, respecto
de esa relación en particular— y, por lo tanto, de solucionar el problema. Y lo
que es peor, este malestar puede manifestarse a través de un síntoma.
"La enfermedad es sufrimiento en acción", remata la psicóloga
Alicia Díaz Farina, directora de Psicólogos y Psiquiatras de Buenos Aires. En
este sentido, Díaz Farina asegura que las personas que no son capaces de
manifestar sus problemas a sus parejas, son más propensas a sufrir
repercusiones orgánicas que los que sí lo hacen.
Respecto de la
mayor incidencia de enfermedades coronarias en mujeres con problemas de pareja
que en hombres, los especialistas lo atribuyen a la diferencia de géneros
y a las problemáticas características de cada uno de ellos. "Las mujeres sufren
más estrés marital y los hombres tienen una mayor tendencia a padecer
estrés laboral", explica el cardiólogo Branco Mautner, jefe de docencia e
investigación de la Fundación Favaloro.
"Las mujeres son más sensibles
a los vaivenes familiares que los hombres", destaca Díaz Usandivaras. Sin
embargo, el psiquiatra asegura que la clave del desencadenamiento de la
enfermedad está en la manera de afrontar el estrés, independientemente del sexo:
"Hay gente que lo hace de manera explícita, compartiéndolo con otros, y esto es
más sano, pero también están los que no lo transmiten, tragando veneno que puede
tener consecuencias físicas".
Para evitar que el malestar en la pareja se
haga cuerpo de manera patológica, tanto en la mujer como en el hombre, los
expertos aseguran que no hay mejor prevención que la comunicación. "Es
sumamente importante que la gente tenga una expectativa optimista con respecto a
las confrontaciones familiares, que acepte que ciertas cosas pueden ser
discutidas, conversadas, esperando llegar a un acuerdo", recomienda Díaz
Usandivaras.