Viernes | 26.08.2005
Escríbanos
SEXO
En los “affaires” de oficina, las mujeres van al frente
Según la revista Playboy, más chicas que chicos admiten
haber intimado, alguna vez, con alguien del trabajo. Causas y consecuencias de
un fenómeno que crece también en la Argentina.
Lorena Bassani. De la Redacción de
Clarín.com
Pocos ámbitos hacen hervir tanto la sangre como el
laboral. Las causas son muchas. Peleas con los compañeros o contratiempos con
los jefes hacen que uno, en cuerpo y mente, esté mucho más propenso a recibir
estímulos de toda clase, a toda hora. En este contexto, el sexo en el trabajo
encuentra en la clandestinidad y en el riesgo de ser visto, una cuota de
excitación adicional para sopesar la rutina. Lejos de la vergüenza y cerca de la
provocación, ahora son las mujeres quienes amenazan con tomar la delantera.
Hace un tiempo, la revista Playboy, en su versión estadounidense,
publicó un informe en el que analizó el comportamiento sexual en el lugar de
trabajo. Y los resultados fueron sorprendentes: según este relevamiento, las
chicas son más desinhibidas que los chicos. Para realizar la investigación, se
entrevistó por correo electrónico a 10 mil trabajadores de ambos sexos, llegando
a la conclusión de que el número de mujeres que confesó practicar sexo con
compañeros de trabajo era superior al de los hombres. La mitad de ellos admitió
haber tenido alguna relación con alguna compañera de trabajo, mientras que, en
el caso femenino, el porcentaje se elevó a las dos terceras partes. Toda una
batalla ganada dentro de la llamada “guerra de los sexos” ¿o no?
Según el
mismo informe, son las mujeres las que más habitualmente han mantenido o
mantienen una relación con un superior jerárquico (46 por ciento), dato
explicable por el hecho de que la gran mayoría de jefes se corresponden con el
sexo masculino. Finalmente, el estudio destaca que un 80 por ciento de los
entrevistados, hombres y mujeres, reconocieron haber “histeriqueado” con
compañeros en el trabajo. Sobre el tema de los lugares, parece que ellas toman
la iniciativa en cuanto a preferencias espaciales: las mujeres prefieren el
escritorio (propio o ajeno), mientras que el sexo masculino, mucho más
conservador, el sofá o una silla.
“En Argentina, esta forma de sexo
aumentó considerablemente en los últimos años”, dice el licenciado Hugo
Pisanelli, director de Psicólogos y Psiquiatras de Buenos Aires. Según el experto,
este incremento se produce porque la mujer ahora tiene mayor presencia en el
trabajo y porque, además, existe una extensión importante de la jornada laboral.
Al respecto, Graciela Calvo, ejecutiva de una empresa de distribución de gas
local, cuenta: “Durante mucho tiempo tuve la política de no involucrarme con
nadie de mi trabajo. Un buen día, un compañero de trabajo me besó y terminamos
teniendo sexo sobre mi escritorio”, confiesa.
Pisanelli agrega más datos:
“En el caso de las mujeres, por ejemplo, podemos decir que ellas se involucran
más afectivamente que los hombres. Ellos lo hacen sólo teniendo en cuenta el
componente sexual. Mientras que la mujer no puede dividir, en la mayoría de los
casos, lo que es sentimiento y lo que es sexo”. Pero además, hay otro factor
que, según el fenómeno, propicia el fenómeno. “En los casos que atendí
últimamente, la mujer que trabaja durante todo el día comienza a tener
conflictos con su pareja y esto, justamente, es lo que puede propiciar más las
relaciones en el ámbito laboral”, comenta el licenciado. Aunque no todo lo
“íntimo” que pasa en una oficina llega a concretarse...
“Lo notable es
que ahora hay más fantasías femeninas que masculinas sobre lo que se puede
hacer, sexualmente, en un trabajo”, aclara el psicólogo. “La fantasía tiene
mucho más que ver con lo romántico que con lo sexual. El hombre, en cambio,
vive, en general, pendiente de sus pensamientos más cercanos a lo erótico”,
comenta el licenciado. Y deja en claro que existe gran diferencia sobre quién
toma la iniciativa. “Hoy las mujeres se quejan de algo que es novedoso: se
molestan porque, según ellas, los hombres están lentos. Es más, dicen que ahora
son ellos los que las histeriquean dando más vueltas para llegar a la
cama”.
Según cuenta el experto en Recursos Humanos Carlos Ramírez Passo,
en algunas empresas existen políticas que, explícita o implícitamente,
desalientan los amores laborales y hasta los matrimonios. “Las organizaciones, a
través de sus reglas, valores, cultura en general, se convertirán en
facilitadores o inhibidores de la permisividad sobre la concreción de las
relaciones sexuales entre los miembros de un grupo”, comenta el especialista.
¿Existen ámbitos laborales en donde las relaciones sexuales entre compañeros son
más frecuentes? “Los factores culturales, horarios de trabajo, estilos de
liderazgo facilitan la aparición de estos acercamientos. Los Call Centers, son
un ejemplo”, concluye el RRHH.