Bienvenidos a Ciudad Internet
Antivirus | Chat | Foros | Mail | Páginas Personales | Postales | Tarjeta Telefónica | Te Busco | Ubbi
Portal Cotidiano

Portada
Información útil
Noticias
Vivir mejor
Salidas y tiempo libre
Estética y salud
Recetario de cocina
Relaciones
Afectos
Comunidad
Familia
Trabajo y dinero
Preguntas y respuestas
Testimonios

 
Ciudad Internet > Cotidiano > Vivir mejor > Estética y salud 17 de marzo de 2003
Más del 30% durante 2002
¿Por qué aumentó la demanda en salud mental?
09/03/03
La asociación de Psicólogos y Psiquiatras de Buenos Aires informó que las consultas subieron más del 30%. Los problemas más frecuentes: pánico, fobias y depresión.
 

El año pasado fue un año crítico para la sociedad. El corralito, el hambre, la desocupación, la inseguridad y la
incertidumbre repercutieron de diversas maneras en las personas. Y ante situaciones similares, la reacción de las mismas fue distinta. Algunas tuvieron problemas digestivos, otras alguna fobia, trastornos sexuales o insomnio. Es decir, “la situación caótica que se vivió durante el 2002 funcionó como disparador y cada uno reaccionó según su base”, define el licenciado en psicología Hugo Pisanelli.

Psicólogos y Psiquiatras de Buenos Aires, una asociación civil que reúne a más de 80 profesionales y que ofrece atención con honorarios accesibles en consultorios de toda la Capital Federal y Gran Buenos Aires, realizó un estudio sobre la población que consulta al organismo y halló que la demanda en salud mental aumentó considerablemente del 2001 al 2002.

“Esta demanda subió casi un 40% y está ligada a la crisis económica, política y social que atravesamos”, explica el presidente de la institución, Pisanelli “el dinero en escasez o exceso, también es un factor de crisis y estrés, por ejemplo. Pero la crisis no es causante de enfermedades sino desencadenante”.

El supervisor de consultorios externos del hospital José T. Borda diferencia: “la enfermedad surge por un lado, por razones de tipo genéticos, que predisponen. Por otro, relacionada al desarrollo infantil, la historia subjetiva y particular. Y finalmente, por un factor desencadenante como puede ser una guerra, la sensación de peligro, la desocupación, etc. Cuando padecemos

enfermedades psicosomáticas como el asma, la gastritis o la soriasis no se debe entonces sólo a la crisis”.

Informa que los trastornos afectivos y de ansiedad más consultados fueron los de la depresión, ataques de pánico, miedos y fobias, crisis de angustia y dificultades de relación. En las parejas, los problemas sexuales. Y después los trastornos alimenticios: la bulimia y la anorexia.

Además, detalla que se ha incremento la consulta de chicos “lo cual remite a los síntomas de los padres – dice Pisanelli – los niños generan patologías que se manifiestan como hiperactividad, falta de concentración en la escuela y que se elaboran rápido, pero irremediablemente, remiten a lo que se vive en sus hogares”.

Los profesionales de la salud tanto orgánica como mental tuvieron una avalancha de consultas y casos de urgencia que atender. “Tenemos una función muy importante que cumplir en la actualidad: la de informar a qué debe atender la sociedad, las formas de prevención”, opina el psicoanalista.

Por ejemplo, con respecto a los niños, sugiere que ante cualquier cambio conductual o de costumbres como no querer comer -o hacerlo en
exceso-, permanecer en soledad durante mucho tiempo o padecer insomnio se consulte a un especialista. En los ancianos, realizar controles más asiduos, permanentemente.

“Los adultos conforman la franja más golpeada por la crisis (porque sostienen al grupo familiar). Es común que alguien que perdió el trabajo se sienta triste, pero no necesariamente que tenga pánico o una úlcera. Los síntomas no tienen que pasar inadvertidos y la consulta debería hacerse antes de que el problema se instale”, señala el profesional. “Muchas veces, el que está mal no se da cuenta, pero la gente que lo rodea sí. Entonces siempre es recomendable charlarlo y pedir ayuda”.

Pisanelli afirma que “a veces, se actúa sobre la enfermedad orgánica con paliativos. Se piensa ‘estoy depresivo, tomo unas pastillas y ya está’. Pero no se actúa sobre la salud mental y entonces los malestares reaparecen”. Finalmente, cree que “durante este año, las consultas de urgencia disminuirán, porque nos acostumbramos a los conflictos, lamentablemente. Pero pienso que aumentará las consultas por tratamientos y rehabilitación: porque hay que hacerse cargo de lo que nos pasa”.

 

La depresión puede superarse
Ser argentino y no morir en el intento
El lado oscuro del corazón
Un problema serio que altera la vida normal
Recomendá esta nota
Dejá tu comentario
Ingresar al foro
Mensaje al Editor
Imprimir sólo texto

© 1997-2003 Ciudad Internet
  
Política de Confidencialidad | Política de Uso Aceptable E-mails: Contenidos | Comercial