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05-05-04 | Clarín | Sociedad
METEOROLOGIA: EL SERVICIO METEOROLOGICO LO
APLICARA EN EL INVIERNO Habrá un cambio en el
cálculo de la sensación térmica del frío
Al modelo actual le agregan variables que
indican cómo la temperatura y el viento afectan a la gente. Lo crearon
expertos de Canadá y EE.UU. y se acerca más a la sensación que se tiene
en una ciudad. Que el frío es tan intenso que cala los huesos, que
congela las manos y hasta las muecas. Cuando las marcas del termómetro
empiezan a bajar, las condiciones climáticas son el centro de los
comentarios y abundan las descripciones de lo que se siente. Hablan de
la famosa sensación térmica, un invento de mediados del siglo XX que
ahora los científicos buscan acercar a la "efectiva sensación"
de la gente .
Así el nuevo método incorpora la
incidencia del viento en la cara, entre otros "factores humanos". Según
adelantaron a Clarín , en el Servicio Meteorológico
Nacional (SMN) se empezará a aplicar en el invierno .
Tras años de críticas acerca de la " inexactitud"
del modelo aplicado en el cálculo de la sensación térmica para
el invierno, científicos de los organismos oficiales de meteorología de
Estados Unidos y Canadá decidieron revisar la temperatura equivalente a
la sensación térmica. El trabajo se publicó el año pasado y empezó a
recorrer el mundo, a través de la Organización Meteorológica Mundial
(Argentina es uno de sus 148 miembros). Desde hace unos meses es tema de
estudio entre los meteorólogos del país.
El director del
Departamento de Investigaciones y Cambio Global del SMN, Eduardo
Piacentini, aseguró que hacia fines de junio se informará la sensación
térmica "a partir de un índice más específico y aplicable a la
vida en la ciudad" .
Durante decenas de miles de años,
nadie supo cuánto frío hacía. La gente conocía el hielo y la nieve y el
peligro de morirse congelado, pero nadie tenía termómetros. Se inventó
en el siglo XVI. Y recién en el siglo XVIII Fahrenheit y Celsius
inventaron sus escalas.
¿Y cuándo se empezó a hablar de la
sensación térmica, en este caso, para el frío? Lejos de ser un invento
argentino, como algunos afirman, su origen se remonta a la Segunda
Guerra Mundial. Ante la necesidad de precisar las temperaturas que en
muchos casos causaban la muerte por congelamiento de los soldados, en
1945, el militar Paul Siple y el geógrafo Charles Passel desarrollaron
una ecuación empírica para las regiones antárticas que llamaron WCI, en
inglés Wind Chill Index: índice de enfria miento por la acción
del viento . Colocaron agua en un recipiente cilíndrico y lo
dejaron colgado afuera. Desarrollaron una fórmula y a partir de ella una
tabla de sensación térmica, que representa la temperatura que siente una
persona ante la combinación de temperatura del aire y velocidad del
viento. Los meteorólogos lo empezaron a usar en los años 70. En el país,
a principios de los 80.
"Es un cálculo simplificado, pensado
para zonas desoladas que no tuvo en cuenta el factor humano
", destacó Piacentini. Y explicó que el nuevo índice "va a
representar la sensación efectiva de la gente ante el frío. Al comparar
las dos tablas, se observa que en la nueva el descenso de las
temperaturas es menos brusco ".
La "sensación
térmica modificada" , como se llamará en Argentina, incorpora
seis factores:
Incidencia del viento y el frío en la cara (se
hicieron ensayos con 12 hombres y mujeres).
Las personas caminan
a una velocidad promedio de 5 km/h.
La velocidad del viento se
corrigió a 1,50 m de altura, que representa la altura promedio de la
cara (siempre se mide a 10 m de altura pero se adecuó a través
de una escala).
La pérdida de calor del cuerpo en días fríos y
ventosos.
La resistencia a la pérdida de calor del tejido de la
piel.
Inexistencia de radiación solar: toman el peor de los
escenarios (noches despejadas.
Dicen que el invierno viene con más lluvias El
próximo invierno, los porteños no podrán separarse por mucho tiempo del
paraguas y el piloto. Es que para la Ciudad de Buenos Aires el Servicio
Meteorológico Nacional (SMN) pronostica un poco más de lluvia
que el promedio normal (registrado en el período 1961-1990),
que se ubica entre 63 y 74 milímetros promedio por mes.
Según el
informe de tendencia climática del SMN para el trimestre
mayo-junio-julio, las temperaturas del invierno que viene serán
levemente superiores a los valores normales, que se ubican
entre 11 y 14,4 grados promedio por mes.
Incluso, los
meteorólogos explicaron a Clarín que las temperaturas
serán ligeramente más altas a las que se registraron el invierno pasado,
cuando la media fue de 11,9 grados: 0,4 grado por encima de la normal.
Los informes de tendencia climática se realizan cada tres meses.
Se realizan en base al análisis de las condiciones oceánicas y
atmosféricas glo bales y regionales previas, como así también de las
previsiones numéricas de los principales modelos de simulación del
clima.
De acuerdo con las previsiones para este invierno, parece
que en Buenos Aires no habrá muchas chances para batir el récord de la
temperatura más baja: 5,4 bajo cero, registrada el 9 de julio de 1918.
Por qué algunos lo sufren y para otros es un
placer
Dos personas en la misma cama pueden decir al mismo
tiempo "Me estoy congelando" y "Esto es un horno". ¿Cuáles son las
causas por las cuales hay gente que siente más el frío que otra? Para
los especialistas no hay una sola causa , sino una
multiplicidad de factores que inciden.
Según la doctora en
Ciencias Meteorológicas, especializada en Biometeorología y profesora de
la UBA Alicia de Garín, "tiene que ver con el funcionamiento de
los sistemas nervioso y endocrino (hormonas), encargados de
disminuir la disipación (pérdida) del calor metabólico del cuerpo".
"Es que el organismo —dice el cardiólogo Héctor Kunik— es un
motor constante que genera calor: debe disipar una cantidad al exterior
y lo vuelve a recuperar."
En cuanto al sistema endocrino, el
doctor Franco Guerra explica, por ejemplo, que "las hormonas tiroideas
son las principales calorígenas del organismo: si se detecta
hipertiroidismo la persona tiene poca tolerancia al
calor y en invierno se abriga poco; en cambio, si padece
hipotiroidismo siente mucho más el frío. Estos casos de
disfunción mejoran con la medicación".
Además de las cuestiones
fisiológicas, los médicos acuerdan que las características
propias de la persona definen su mayor o menor percepción de
calor o frío. Esta faceta es bien conocida por psicólogos y psiquiatras.
"La sensación de la temperatura es como la de los otros
sentidos, o como la tolerancia al dolor: cada persona las conforma de
chico, las percibe su aparato psíquico, constituido por el aprendizaje,
sus padres, su familia, su cultura, hasta las costumbres y usos con el
calor y el frío", dice el psicoanalista Hugo Pisanelli, titular de la
Asociación Psicólogos y Psiquiatras de Buenos Aires.
Por su
parte, el psiquiatra Juan Manuel Bulacio, director del Instituto de
Ciencias Cognitivas Aplicadas (ICCAp), explica que se trata de
"sensaciones muy subjetivas , muy difíciles de medir
exteriormente. El individuo aprende o interpreta su base fisiológica, un
proceso muy influenciado por lo cultural, la familia y lo individual". Y
sostiene que los argentinos, en general, "pero más los porteños, están
muy pendientes del estado del tiempo . Tal vez por ese
estilo nostálgico que los caracteriza".
Qué hacer ante un caso
de hipotermia
El frío extremo puede poner en riesgo la salud de
las personas, sobre todo de ancianos y chicos, y por eso requiere
atención médica inmediata.
Hipotermia: ocurre cuando la
temperatura corporal baja de 37º a menos de 35º. Síntomas: sensación de
frío extremo, fatiga y dolor en las extremidades. Hay dificultad para
hablar, pulso débil y escalofríos.
Congelamiento: sucede en las
partes del cuerpo expuestas al frío: nariz, mejillas, orejas o dedos.
Síntomas: sensación de quemadura, frialdad, entumecimiento y hormigueo.
Aparecen ampollas y la piel se torna amarillo grisácea, violeta o negra.
"En ambos casos hay que llevar a la persona a un lugar
cálido, sacarle la ropa húmeda, darle bebidas calientes (no
friccionar las ampollas, son quemaduras), detalla Héctor Kunik, titular
de la Asociación Metropolitana de Medicina del Deporte.
"Estos
casos se asocian a trabajos al aire libre, deportes de invierno como
montañismo o esquí y también a otros como carrera, ciclismo, natación y
aun las caminatas", explica Kunik.
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