En las últimas horas se conoció una encuesta que realizó la consultora
TNS
Gallup que arrojó que el 75% de las
personas mira la televisión a la hora de la cena.
conversó con una especialista para analizar cómo
influye la televisión en los vínculos familiares, especialmente en la
relación padres-hijos.
El trabajo también demostró que el
65% de los entrevistados la considera como una
influencia negativa para los chicos, aunque a la hora de la cena el
televisor es el principal protagonista de la casa.
Para
Evangelina Grapsas, directora de Psicólogos y psiquiatras de
Buenos Aires, si se trata de un grupo familiar, ese tiempo
–destinado a mirar la televisión - podría estar siendo aprovechado de otra
manera, como por ejemplo para conversar con los hijos para saber lo que
hicieron durante el día. “Si hay un momento de encuentro
privilegiado, ese es la cena en la que están todos los miembros de la
familia en la casa”, expresó.
Para la psicóloga el tema más
importante que está opacado por el predominio del televisor en la cena
familiar tiene que ver con el seguimiento que los padres deberían hacer de
sus hijos. “Hay muchos padres que no saben en qué andan su hijos, quiénes
son sus amigos, qué cosas les preocupan. A veces en una casa se habla más
del novio de una modelo que de las amistades de los chicos", dijo.
Cuál es el rol de los adultos
Para la especialista son los adultos los que tienen, como sujetos,
que diferenciar los contenidos que vienen impuestos desde la televisión.
Según sus declaraciones, si los adultos proponen el diálogo familiar habrá
mayores posibilidades de escuchar a sus hijos y debatir acerca de
las cosas que les preocupan. “Con la televisión estamos con un
discurso que viene de afuera, que no está procesado y viene
impuesto porque está hecho por otros”, alegó.
Para Grapsas los más
perjudicados con tanta televisión son los adolescentes y reconoció que los
problemas de alcoholismo, drogadicción y casos de
violencia –por los que atraviesan muchos de estos jóvenes-
se deben a la desconexión familiar y según su opinión la televisión
influye para que eso se produzca.
Sin embargo, no todo resulta
negativo en el mundo de la televisión. “Tampoco podemos decir que
no sirve para nada. Hay algunas películas interesantes para
compartir en familia o un noticiero. El tema es para qué se utiliza el
objeto. Es una cuestión de medida”, aclaró.
Por último Grapsas
opinó que la televisión puede ser una buena compañía para las personas que
viven solas, y sugirió que esa actividad puede resultar un
entretenimiento para combatir ese aburrimiento.