ANTÍGONA
La ética trágica o la política del deseo
Graciela Steinberg
TRABAJO ESCRITO A PARTIR DE LA PRESENTACIÓN REALIZADA EL 19 DE SEPTIEMBRE DEL 2009
CRUCE DE DISCURSOS: PSICOANÁLISIS-DERECHO, NO SIN FILOSOFÍA
PSICOLOGOS Y PSIQUIATRAS DE BUENOS AIRES (PPBA)
La psicoanalista Estela Maidac, coordinadora y responsable del espacio, lee las palabras de apertura:
"Nietzsche se ocupó de pensar en el nacimiento de la tragedia y así tituló un libro de su juventud en que plantea la hipótesis de que con Sócrates, transmitido por Platón y por el propio pensamiento de éste y más tarde el de Aristóteles, se dio muerte a la tragedia griega.
Esto fue acorde al nacimiento de la Polis que, necesitaba de leyes y ordenamiento, había que reprimir esta relación entre dioses y humanos, cargada de un elemento fundamental en la tragedia: el misterio.
Con esto comenzó la metafísica con su división del mundo en el que la vida terrenal quedó devaluada a puras sombras en Platón por ejemplo, en comparación con el mundo de las Ideas o de la búsqueda de la Verdad, única y de todas las preguntas de la metafísica hasta Nietzsche, quien empieza a cuestionarla.
Habría que preguntarse si este triunfo de la Razón y de la Verdad única no tuvo consecuencias tales como, la primera, en llegar a su extremo de racionalidad con el campo de concentración, producto de unión del capitalismo con la ciencia en el marco de la ideología fascista y la segunda, en eso que hoy vivimos como la globalización, o sea, una cultura única que apunta al borramiento de las diferencias y especificidades culturales.
Volviendo a la tragedia, nos dice Festugiers en La esencia de la tragedia griega: “Tan solo existe una tragedia en el mundo, la de los tres Trágicos griegos, Esquilo, Sófocles y Eurípides. “Esto es así porque conservan dos elementos fundamentales: catástrofes humanas que son propias de la historia de la humanidad y el segundo elemento, que se deben, estas catástrofes, a potencias sobrenaturales que se esconden en el misterio, o sea, ininteligibles para los humanos. Esto lo lleva a Enrique Mari, abogado, filósofo, en cuya memoria comenzamos este ciclo, a decir en su libro Papeles de filosofía trabajando el famoso crimen de Pierre Riviére: “A medida que se va desenvolviendo el relato, es difícil sustraerse a la impresión de que asistimos a un crimen rodeado por una atmósfera de tragedia griega”.
Mari no dice que sea una tragedia pero habla de clima de tragedia porque: “También Riviére es un ministro de la muerte que alega en el sumario su condición de enviado del cielo, de émulo de Moisés, de inspirado en el Deuteronomio y Los números…que para librar a su padre de una mala mujer, su propia madre, que le hacía la vida imposible hasta decir que iba a suicidarse, por eso la mató. “Que mató a la hermana porque estaba del lado de su madre y agrega algo más, que al hermano lo mató para liberar al padre de todo sufrimiento cuando le aplicaran a él la pena de muerte, pensando que había matado a un ser tan querido e inocente. El psicoanálisis nos ha mostrado hasta dónde puede llegar el sacrificio por el amor al padre.
Dice Marta Gerez Ambertín trabajando Ifigenia “Apelamos al mito y desde él a la tragedia ya que, como afirma Lacan está presente en el primer plano de nuestra experiencia, en tanto que psicoanalistas, tal como lo manifiestan las referencias que Freud . . . encontró en Edipo y en otras tragedias”, por ejemplo en Antígona que Graciela Steinberg va a presentarnos.
Toma la palabra la psicoanalista Graciela Steinberg
"Buenos días. Agradezco a todos y a cada uno de ustedes por estar presentes aquí esta mañana, a Estela Maidac por invitarme y a PPBA por hacerlo posible.
Antetodo es necesario decir que de "Antígona”hay numerosísimas lecturas e innumerables interpretaciones.
Hay que recordar que es una obra muy antigua.
Es por eso que es preciso aclarar que me voy a ajustar a la lectura que ha hecho de ella el psicoanalista Jacques Lacan en el Seminario VII "La ética del psiconálisis". Es en este contexto que presenta a "su”Antígona.
Hasta Hegel hace su lectura de Antígona, que Lacan se ocupa de criticar en este seminario.
Partamos de la base que la tragedia es una forma literaria.
Es más, si se hace un aplanamiento de la historia de Occidente se puede ubicar que la tragedia es la primera forma literaria.
Por lo tanto es un hecho que la tragedia es un hecho de escritura.
Es en el seminario XVI "De un Otro al otro”que Lacan diferencia los hechos mundanos de los hechos de escritura.
Partimos de la base que "Antígona”es un hecho de escritura y que ella es el personaje principal de esta obra, ella es un personaje.
En la obra de Nietzche "El nacimiento de la tragedia", a veces también se la traduce como "El origen de tragedia", yo prefiero nombrarla "el nacimiento". . . me parece un título más ajustado a lo que Nietzche plantea allí, el autor presenta la idea que la cultura trágica (así la llama, me parece interesante esta forma de nombrarla) ha sido aniquilada por el espíritu de la ciencia representado por la cultura socrática, tan interesado por la "episteme”en Grecia.
Nietzche entiende por cultura socrática el optimismo puesto en la ilusión del saber y el gusto por el conocer. El avance de la cultura socrática o teórica ha aniquilado el mito trágico. Nietzche espera un renacimiento de la tragedia.
En este sentido pienso que es el psicoanálisis de la mano de Freud, con su Edipo, el que vuelve a ubicar al mito en su lugar, a darle su lugar olvidado.
Para circunscribir aún más la cuestión voy a leerles la invitación que les hice llegar para esta presentación con un temario de los items a trabajar.
Antígona
La ética trágica o la política del deseo
¿Qué hace que una obra literaria escrita en el año 441 a. C. siga dando que hablar?
En torno a esta pregunta se organiza la presentación.
A continuación algunos items a conversar:
- Topología de la tragedia.
- La ética trágica y la ética del psicoanálisis.
- A propósito del Deseo: Límite-Franqueamiento-Realización
- Decisión-Acto-Política
- La partida de los dioses y el Dios 1
- La dimensión tragicómica de la experiencia humana
Fin de la lectura de la invitación.
Ante todo quiero aclarar que en la actualidad muchas veces se nombra un acontecimiento con el apelativo de "tragedia".
Por ejemplo cayó un avión, esto es una tragedia. Se usa el término "tragedia”en un sentido metafórico. En realidad se trata de un accidente, no de una tragedia.
Una tragedia tiene una lógica precisa, más bien una topología específica, que es lo que ahora vamos a plantear.
Hecha esta aclaración comencemos.
En la página 309 del Seminario VII "La ética del psicoanálisis”Lacan dice . . . "la estructura de la ética trágica que es la del psiconálisis". . . es decir hace coincidir una con la otra ¿En qué sentido? Este es el primer punto.
En que es una ética que no se funda en el bien.
La acción o la decisión no se promueven a partir del Bien, no dependen del Bien, esto es importante.
Hay que recordar que estas tragedias son muy antiguas, son anteriores a Platón. Es Platón el que eleva el Bien a la categoría de un ideal, del Bien Supremo.
En este seminario Lacan recuerda los tres ideales del lenguaje: el bien, lo bello y lo verdadero. La ética trágica se ubica en un más allá del bien.
Antígona avanza sin temor, es por eso que ella es el héroe, la heroina en este caso. Pero además de avanzar sin temor avanza sin compasión.
Hay en la obra toda una parte en que su hermana Ismene le dice que pare con su propósito de enterrar a su hermano, pues se le va a ir en ello la vida, porque la van a matar. Le implora que lo haga por ella, por Ismene, que también ha perdido a sus familiares y que de esta manera se va a quedar sola en la vida, si la matan a Antígona.
Nada de esto parece disuadir a Antígona que avanza en su propósito sin compasión alguna.
Atenta contra el principio de que primero vivir, defender la vida antetodo, el bien más preciado, por eso es un más allá del bien.
Es importante que podamos pensar esto en referencia al psicoanálisis.
La ética del psicoanálisis no se ubica respecto del bien, al servicio o en función de la distribución de los bienes tanto personales como comunitarios, y sin embargo puede tener una fuerte incidencia en la comunidad, de hecho la tiene, pero ubicados desde otro lugar.
Dejo planteado este punto que es para pensar y poner a discusión.
Pero ¿de qué se trata en la ética?.
Lacan es preciso en el seminario VII: ". . de la relación de la acción con el deseo que la habita".
Acá tenemos un primer eje, un eje triple como corresponde en psicoanálisis, si queremos tocar algún real: ETICA – ACCIÓN – DESEO.
Lacan en la página 372 dice: "Para hacérselos entender me apoyé en la tragedia, referencia que no es evitable, como lo prueba de que Freud, desde sus primeros pasos debió tomarla. La ética del análisis no es una especulación que recae sobre la disposición del servicio de los bienes. Implica hablando estrictamente la dimensión que se expresa en lo que se llama la experiencia trágica de la vida".
"En la dimensión trágica se inscriben las acciones y se requiere que nos ubiquemos en lo tocante a los valores. También se inscribe en la dimensión cómica y cuando comencé a hablarles de las formaciones del inconsciente, como saben, lo que tenía en el horizonte ero lo cómico".
Lo tragicómico "aquí yace la experiencia de la acción humana".
Es decir que lo tragicómico es el punto nodal de la acción humana, y la acción humana y el deseo que la habita, es el eje sobre el que gira toda la cuestión de la ética.
Lo tragicómico. Como sabemos Freud parte por un lado del mito trágico, de Edipo, y por el otro lado de su envés, lo cómico "El chiste y su relación con el inconsciente".
Freud nos trae el mito trágico de Edipo, pero Lacan presenta otro mito "Antígona”y en el seminario de la Ética.
Me preguntaba y me pregunto ¿por qué Antígona? Hay otras tragedias, entonces ¿por qué Antígona?.
Lo de Freud está más claro. Él está trabajando sobre el saber inconsciente, y Edipo fundamentalmente quiere saber. . . quiere saber la clave de su deseo y paga por ello, pero ¿Antígona? ¿por qué Antígona?.
Una cuestión que me parece relevante en esta tragedia es que se pone en juego el significante CUBRIMIENTO, lo que queda cubierto.
El suplicio a la que es condenada Antígona, por desobedecer la ley de la ciudad que impide enterrar a un muerto que ha sido traidor a la patria, que es el caso de Polinices, el hermano mayor de Antígona, muerto a manos de Eteocles, el hermano menor, considerado un heroe, bueno. . . el suplicio es de ser enterrada viva, es decir encerrada en la tumba familiar, por la que ella desaparece de la superficie de la tierra.
Antígona queda cubierta, oculta, sepultada.
Lo que se cubre y la tarea de volver a traer a la superficie, de desocultar, recuerda a Heidegger, por el que Lacan tiene un profundo respeto.
Es más, planteo como una orientación fundamental en la transmisión del psicoanálisis la lectura de Lacan con Heidegger.
Enfatizo lo del "con”del conocer, del "saber hacer con". . .
El diálogo Lacan con Heidegger. Este diálogo es totalmente solidario de la orientación hacia el nudo borromeo.
La tarea de Heidegger es volver al sentido originario de algunas palabras, sobretodo al que tuvieron en la antigua Grecia, esas palabras han sido cubiertas y se trata de hacerlas reflotar, mostrando que no solamente se han cambiado los términos, sino que en esta operación una tradición ha quedado sepultada, cambiada, más precisamente tergiversada por otra.
Del "logos”griego a la "ratio”latina se juega toda la tradición metafísica, nada menos.
Por eso me parece que el significante "cubrimiento”que se pone en juego con esta tragedia es fundamental, funda una operación sumamente importante en la lectura de Lacan con Heidegger.
En la página 327 leemos: . . . "vemos producirse la superposición de una serie de tramas por medio de las cuales una maravillosa ilusión, una imagen muy bella de la pasión aparece en el MÁS ALLÁ DEL ESPEJO, mientras que algo bastante disuelto y repelente se despliega alrededor.
Se trata un poco de esto. ¿Cuál es la SUPERFICIE que permite el surgimiento de la imagen de Antígona en tanto imagen de la pasión?. . . La tragedia es lo que se expande hacia adelante para producir esa imagen".
En esta frase he subrayado "más allá del espejo”y "superficie".
Se trata ahora de meditar sobre estos términos que he remarcado, porque nos van a llevar directamente sobre la cuestión que me interesa, que es la topología de la tragedia.
El hecho que en el final de "Antígona”su imagen queda absolutamente oculta (ha entrado en la tumba) da para pensar en un más allá del espejo.
Nada refleja a Antígona, su imagen desaparece de la superficie, queda sin representación.
Pero esto mismo es condición para que "una maravillosa ilusión “surja, se produzca.
DESAPARICIÓN DE IMAGEN, GENERACIÓN DE ILUSIÓN.
El término "ilusión”da cuenta de que no es una imagen que se percibe sino que se inventa, se crea, es una creación ex-nihilo (de la nada), emerge de la nada, previa desaparición de la imagen percibida.
Esto constituye un más allá del espejo, un Otro Imaginario, un imaginario que no está sostenido en la representación especular.
Decimos según la topología lacaniana que hubo un rebatimiento del espejo.
Se marca aquí una doble orientación: una horizontal (la entrada de Antígona en la tumba) y otra vertical: emergencia de una imagen muy bella, imagen de la pasion.
Lo más importante es que Lacan está considerando a la tragedia como una superficie.
Este tema de la superficie es sumamente importante. Recomiendo la lectura del libro de Deleuze "La lógica del sentido “que les va a ayudar con la cuestión, allí Deleuze trabaja "Alicia en el país de las Maravillas", es realmente fabuloso.
Pero antes de seguir no quisiera pasar por alto lo que quedó pendiente anteriormente sobre lo tragicómico, lugar donde yace la experiencia de la acción humana.
Lo cómico no es solo la contrapartida necesaria de lo trágico, hay además una diferencia fundamental.
En la comedia lo que se pone en juego es la equivocación en cambio en la tragedia se trata del error.
El equívoco y lo cómico. Basta pensar en una comedia, una comedia de enriedos. Creyó que el visitante que ha llegado es el médico que esperaba y en realidad se trataba del plomero. La conversación que se entabla con el visitante es disparatada y con ribetes sexuales.
La equivocación y el sentido.
El efecto cómico se produce por el doble sentido de las palabras, de naturaleza sexual, como en el chiste.
El equívoco surge de la afectación de lo unívoco, lo que tiene un sentido único.
El equívoco, lo que equivoca es lo propio del efecto de lalengua, que Lacan escribe todo junto, por los juegos de homofonía que produce, de donde surgen nuevos sentidos.
Así en el seminario XXIV juega con la homofonía entre une-bévue (la equivocación) y unbewusst (inconsciente en alemán).
El equívoco, la equivocación es lo propio de lo cómico y la comedia. En la comedia pasa el "a", que en su dimensión imaginaria, como causa del deseo, engaña.
En la tragedia no hay engaño hay error (hamartía).
En "Antígona”el error se ubica en Creonte y no en Antígona.
Creonte siendo el gobernante de la ciudad comete un error de juicio, quiere hacer el bien de todos los ciudadanos, un paratodo.
La prohibición de enterrar al traidor a la patria debe aplicarse siempre y en todos los casos. De alguna manera Creonte es kantiano pues ésta es una máxima que puede ser dada como regla de razón que tiene un valor universal.
Creonte vulnera las leyes de los dioses, las leyes no escritas de la Diké, invade el campo de los dioses.
Entran en conflicto las leyes de la ciudad y las leyes de los dioses.
Entre las leyes de la ciudad y las leyes de los dioses, este "entre”es la tragedia.
Tópologicamente hablando la tragedia es un ENTRE.
CuandoTiresias le vaticina las peores calamidades, Creonte retrocede con el castigo a Antígona pero ya es demasiado tarde. Antígona ya ha ingresado en la cámara mortuoria y allí se ha ahorcado. Asimismo Hemón, hijo de Creonte y novio de Antígona, se mata, y hasta la esposa de Creonte y madre de Hemón también se suicida. Es la dimensión de la tragedia.
Nuevamente: en la tragedia no hay engaño sino error. El error de Creonte es querer “una ley sin límites, la ley soberana, la ley que desborda, que supera el límite".
Lacan dice (página 310) "El bien no podría reinar sobre todo sin que apareciera un exceso real sobre cuyas consecuencias fatales nos advierte la tragedia".
Ya hemos presentado a los dos protagonistas principales de la tragedia.
Dijimos que Creonte es el gobernante, el que representa y se ordena a las leyes de la ciudad, de la polis. Mientras que Antígona, la heroina, está en función a otro campo, al campo de los dioses, al que rigen las leyes no escritas de la Diké, que es la compañera, la colaboradora de los dioses de abajo.
Ambos sostienen una posición radical y antagónica. El conflicto es el que desencadena la acción. Es necesario que la tensión se mantenga, que no se resuelva dialécticamente el conflicto, para que la acción tenga lugar.
El conflicto es escencialmente humano, en las plantas no hay conflicto.
El conflicto genera dos lados.
La posición de Antígona es inquebrantable, es una posición radical: más allá de todo lo bueno o lo malo que ha hecho Polinices es mi hermano.
Afirma, se trata de mi PROPIO hermano, nacido del mismo padre y de la misma madre, muertos ambos es irremplazable, imposible nazca otro hermano.
En la página 334 leemos "Para mí ese orden que osa intimarme no cuenta para nada, pues para mí, en todo caso, mi hermano es MI hermano".
MI "propio”hermano, mi hermano es "mi”hermano. . . Se nota que el segundo "mi”no es igual al primero, alude a lo propio, a lo "mio”puesto en él, al "moi”del que nos habla Lacan. . .
Hay que recordar que Lacan presenta a su Antígona en el seminario de "La Etica “donde el operador estructural es Das Ding (La Cosa), ese interior excluido, aquello que siendo lo más propio de mí, ubico fuera de mí, en un exterior.
En este caso "mi hermano”ocupa el lugar de Das Ding, llena mi vacio estructural. Su pérdida, la pérdida del hermano, la enfrenta a Antígona con su propio vacío.
Es más, en el intento de enterrar a "mi propio hermano”finalmente la que queda enterrada viva es ella, Antígona.
En este sentido si bien el entierro de su hermano oficia de causa de deseo, desatada la pasión se vacía el lugar de la causa, se pierde el objeto del deseo, es lo que le permite decir a Lacan que se trata de un deseo en estado puro, un deseo sin objeto.
Quedó planteado el conflicto. Hay de la prohibición y la consiguiente amenaza. Ahora bien ¿cómo escribimos prohibición?
En psicoanálisis decimos que si se trata de escribir, lo que escribimos siempre es una barra en forma de línea o raya (––).
Si la escribimos en una fórmula sobre una letra o un cuantor leemos: negación, si la escribimos en forma diagonal decimos: división, como en sujeto dividido o tachado, sujeto del inconsciente, escrita sobre la letra S.
Entonces ¿cómo escribimos prohibición ? Con una raya. Es lo que le dice Creonte a Antígona, si te pasás de la raya te bajamos, y acá el término "raya”tiene todo su peso.
Lo importante es que cuando escribimos barra o raya GENERAMOS SUPERFICIE y no al revés.
Esto es fundamental, no partimos del plano y luego escribimos una raya, a la manera de la geometría euclideana. Sino que al escribir raya o linea generamos superficie.
Lo mismo sucede con el sujeto dividido. Al escribir barra, es decir con la división, ahí emerge sujeto, en tanto dividido. El sujeto emerge. . .
Muchas veces se equipara sujeto con individuo, en el sentido aristotélico del término, como ente, al que luego se lo barra.
Lo preocupante es que individuo a la manera aristotélica, individuo es indiviso (el uno, el ente). Es un error en la transmisión, en la comprensión.
Lo cierto es que en Antígona comprobamos que el hombre hace la experiencia de su deseo por algún franqueamiento y esto mismo implica lo paradojal del deseo.
En cuanto al deseo tenemos: LÍMITE-FRANQUEAMIENTO-REALIZACIÓN.
Con la salvedad que por efecto de la pasión la realización del deseo en Antígona es siniestra, pues la lleva a su muerte.
Con la pasión me refiero a que nada parece detenerla, no hay barreras, queda arrastrada por la pasión. El bien, lo bello o lo verdadero que ofician de barreras no funcionan como tal.
Así el deseo apunta a la muerte, se realiza en estado puro, vaciado de objeto, como deseo de muerte. Eso es lo paradojal.
En este sentido "Antígona permite ver el punto de mira que define el deseo". Encarna el deseo en estado puro.
Antígona a ido a buscar su Até e incluso trata de franquear el límite de la Até. Más allá de esa Até no se puede pasar y es allí donde Antígona quiere ir, esto es la pasión.
La belleza de Antígona, su luminosidad, Lacan insiste en esto, coinciden con el momento del franqueamiento, de realización de la Até de Antígona.
La tragedia se ubica en la superficie que va desde que Antígona pasa el límite de la Até hasta su muerte, ese "entre".
Antígona sale de los límites humanos, su deseo apunta al más allá de la Até, de lo humano.
Es producto de una decisión. En este sentido decimos DECISIÓN-ACTO-POLÍTICA.
Pero cuidado no se trata de un "yo decido". Por los efectos del acto verificamos que hubo decisión y hablamos de una política.
Nuevamente por efecto de la decisión, Antígona sale de los límites humanos, queda situada frente a otro campo, al campo de los dioses.
Se atreve a los dioses, a esa apertura a lo real.
No se puede hablar de la tragedia griega sin la presencia de los dioses en plural. El campo de los dioses.
La tragedia ubicada "entre”dos campos: el de los mortales y el de los divinos. Los dioses son los de la mitología griega, los dioses mezclados entre los hombres, con características humanas por momentos, caprichosos, celosos. Los dioses enojados que sentencian maldiciones pero que de todas maneras instauran el orden sagrado.
Los dioses a los que Lacan ubica como reales, en tanto ex-isten, entre R (real) e I (imaginario).
El fin de la tragedia griega coincide con la partida de los dioses. Lacan nos dice (pag 311) "Nosotros los cristianos hemos barrido ese campo de los dioses y aquello de lo que aquí se trata es precisamente, a la luz del psicoanálisis ¿de qué colocamos en su lugar?.
Esta pregunta es fundamental. Mi respuesta es el UNO.
El UNO es lo que hemos ubicado en el lugar de los dioses que han partido, no solo el Dios Uno, el monoteismo, sino la tendencia a la unificación, a la globalización, que es lo propio del capitalismo, junto con la homogeneización de los goces por parte de la ciencia y la tecnología, subordinados a la égida del Uno unificante.
Antes de terminar me gustaría hacer una aclaración.
La idea que tenían los griegos acerca de la muerte no es la nuestra.
Occidente ha desplazado el sentido de la muerte a la cosa fatalista, la muerte al final, no la muerte al principio, como en el ser para la muerte.
La muerte como la posibilidad real de acaecimiento del ser, como la última posibilidad del ser, de advenir como ser mortal y finito.
En definitiva la muerte funda a Antígona y esta es toda una cuestión.
Bueno aquí me detengo por hoy, muchas gracias por su atención. |