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CRUCE DE DISCURSOS: Psicoanálisis - Derecho, no sin Filosofía

Siendo Nora nuestra invitada el espíritu de Nietzsche va a sobrevolar en esta reunión, ya fue anunciado entonces voy a comenzar con un planteo que hace en Sobre verdad y mentira en sentido extramoral. Dice que “el hombre descansa sobre la crueldad, la codicia, la insaciabilidad (lo tenemos ante nuestro ojos en el mundo de las finanzas donde la aspiración máxima es hacer dinero del dinero, ya ni siquiera se necesita producir ni de la explotación del hombre), el asesinato, en la indiferencia de su ignorancia y, por así decirlo, pendiente en sus sueños del lomo de un tigre!” Se pregunta ante estas características de los humanos: “¿De dónde procede en el mundo entero, en esta constelación, el impulso hacia la verdad?” Nos va a dar una respuesta: la necesidad gregaria de los humanos y que por esto necesitan un tratado de paz que a su vez lo que lleve al impulso hacia la verdad. Dice: “En este mismo momento se fija lo que a partir de entonces ha de ser “verdad”, es decir, se ha inventado una designación de las cosas uniformemente válida y obligatoria y el poder legislativo del lenguaje proporciona también las primeras leyes de verdad, pué aquí se origina por primera vez el contraste entre verdad y mentira.
El hombre nada más desea la verdad en un sentido análogamente limitado: ansía las consecuencias agradables de la verdad.. .”

Freud no va a decir algo muy diferente. Tomo del Moisés esta frase: “En general, el intelecto humano no ha demostrado tener una intuición muy fina para la verdad, ni la mente humana ha mostrado una particular tendencia a aceptarla.”
En este mismo texto va a diferenciar entre la verdad material y la verdad histórica, esa que se inscribe deformando los hechos, no en un inconciente colectivo sino en el inconciente que es colectivo porque se constituye con los significantes que vienen del Otro.
Es precisamente en este texto que va a defender su mito del padre de la horda tomado de Robertson Smith, en contra de las investigaciones científicas del momento. Tema que trabajamos cuando hablamos del origen de la ley y la prohibición en el pacto entre los hermanos luego del asesinato del padre gozador de todas las mujeres.
En una carta (6/1/35) a Lou A. Salomé va a afirmar: “Lo que hace fuerte a la religión no es su verdad real sino su verdad histórica.” Ya hacía muchos años que había dejado de creer en las mentiras de sus histéricas para darle su peso a la realidad psíquica o fantasmática.
Si había enigma era el que le plateaba la feminidad. Lacan cuando crea los discursos deja afuera la feminindad.

Con la Modernidad surge el sujeto cartesiano que pone entre paréntesis el saber para plantearse el “ser” por el “pienso”. Surge la ciencia que se desentiende de la verdad para poder lograr saberes que se acumulan en el Mercado, como las acciones por ej. No es lo que va a hacer el psicoanálisis. No desentendiéndose va a dar cuenta de porqué la verdad resiste a ser sabida
Este sujeto, forcluido por la ciencia es el que Freud va a dividir con el síntoma entre el saber y la verdad. Mientras que el primero es inconciente, la verdad se expresa en los síntomas y supo escucharla.
División entre el “yo pienso” y “yo soy” interpretado por Lacan como: “soy donde no pienso” y “pienso donde no soy”.

Para el psicoanálisis la verdad habla, dice tonterías o se dice en las tonterías a diferencia de los lingüistas chomskyanos que siguiendo a Huserl usan el criterio del sentido para dar ser, o sea las proposiciones con sentido dan ser que no es lo mismo que existencia. En estas proposiciones se puede plantear el problema de la verdad. Se valen de la sintaxis como una gramática normativa. Dejan de lado las sin sentido por ser faltas de ser por ej. los sueños, los fallidos esos que toman sentido desde el sin sentido. Para el psicoanálisis no hay ser sino por el lenguaje pero no como pura cadena significante. El significante produce la falta, el sin sentido y al mismo tiempo produce el sentido.

Lacan va a plantear que la verdad tiene estructura de ficción pero si solo se tratara de una cuestión significante no apresaría nada de lo real del goce.

En su avance de querer cernir lo imposible, o sea, el goce, se va a valer de la letra y va a encontrar en la lógica el camino.

Para Lacan la disyunción entre saber y verdad habla de una relación que él va a trabajar topológicamente en Banda de Moebius. Al pasar del anverso al reverso se relacionan, pero el sujeto no lo puede saber porque esa es su condición de sujeto, estar donde falta la palabra sobre el sexo. Sexo imposible de ser sabido pero que insiste, retorna bajo la forma de la diferencia sexual en tanto castración para ambos sexos. Otra forma de decirlo es que no hay relación sexual en tanto complementariedad.

 

El discurso del derecho, discurso amo, pide en un procedimiento jurídico a una niña que certifique que fue abusada. La niña luego de contar y agregar detalles para avalar el hecho, dice que mintió. La fiscal, muy sorprendida pregunta a la analista que ofició de perito. Esta le responde que la niña dice que mintió, no que el hecho sea falso.
Este relato tomado del libro Delito y trasgresión de Irene Greiser me resultó ejemplar para abordar el tema de la verdad, verdad que se puede decir a medias afirmando que es mentira.
Este ejemplo lo pongo en relación con lo que Jorge Palant articula en relación a cuando el niño descubre que el Otro no puede conocer sus pensamientos. Nos recuerda que Lacan dice en el Sem.V: “Hay correlación entre este no saber en el Otro y la constitución del inconciente. El uno es de algún modo el reverso del otro
Cuestionar si es posible como pide el discurso jurídico: “Diga la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad”.
Vimos, en estos encuentros, cómo Raskolnikof, el personaje de Crimen y castigo, mata a la prestamista, no para robarle sino buscando su redención, cómo el cabo Lortie, trabajado por Legendre intenta matar al presidente de la Corte Suprema de Canadá porque ve en él el rostro de su padre, así cada caso, va a hablar de su verdad pero siempre singular y dicha a medias.
Escuchamos dos intervenciones de analistas en peritajes. Bárbara ofreció un espacio, otra escena a dos hermanitos que habían sido separados en la división de bienes, como un objeto más entre los tantos que circulaban en esa familia, para que se reencontraran en su hermandad de amorodio y dejaran de repetir las frases de sus padres a la manera de ser cada uno un instrumento. El que rompió el contrato fue el mismo juez que había pedido la intervención.
Mabel Carné se dejó tomar por El mercader de Venecia para preguntarse por el valor, no de una libra de carne pero sí de una pierna estropeada para quien soñaba ser jugador de football.
No escuchamos peritajes técnicos del lado del saber sino escucha analítica cargada de preguntas. Esta es la linea que nos interesa continuar.

 

Invitamos en este último encuentro del año a Nora Trosman, filósofa quien nos dice:
“Afirma Nietzsche en La Gaya ciencia que “la verdad es una mujer que tiene sus muy buenas razones para ocultar sus razones”.
No poder verlo todo, no querer saberlo todo, sino con los velos propios de la vida. El saber desea capturar la verdad, pero ella siempre escapa. Verdad de la superficie, de la apariencia, nunca de las misteriosas profundidades.
Luego Nietzsche abre la puerta por donde Foulcault se propone construir una historia política de la verdad; esto es religar la dimensión del saber a la del poder, relación oculta por toda la tradición filosófica occidental.”
Pienso que nos va a abrir a seguir pensando el tema de cruces de discursos para el año próximo.

Estela Maidac



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