Tomas las riendas de la propia vida
“Conócete a ti mismo” Significa: conoce, reconoce
tu destino de mortal, aprende a hacer algo con eso y con eso sé
feliz” Máxima griega
Cada época presenta características propias en lo político,
lo filosófico, lo económico y también en lo relativo
a un modo particular de padecimiento psíquico.
En un contexto cultural donde la palabra ha caído en el descrédito,
donde la violencia adquiere un carácter arbitrario, donde la
idea de historia está severamente cuestionada, pues se privilegia
el presente como estado continuo y donde “ser”es sinónimo
de tener determinados objetos de consumo, podemos preguntarnos ¿qué
efectos tiene en el modo particular de padecimiento psíquico?
Entre las múltiples problemáticas que afectan al ser
humano actual nos encontramos con ataques de pánico, de ansiedad,
obsesiones, alteraciones del ritmo de sueño, de la conducta,
abuso de substancias y psicofármacos, fobias en sus distintas
formas y el clásico stress con su incidencia a nivel orgánico.
Estos trastornos generan un alto costo emocional y sufrimiento.
Ante estas manifestaciones se podrá padecerlas pasivamente
adjudicándolas a un destino trágico y ajeno, o se podrá
pasar a tomar las riendas de la propia vida, advertido de las marcas
del Otro e intentando hacer algo con este malestar. “El destino
baraja las cartas pero nosotros las jugamos” dijo Shopenhauer.
A modo de salida posible, allí donde algo de orden del amor,
de los vínculos con los otros, del trabajo, de cierto bienestar,
trastabilla, no anda... un análisis consistirá a partir
del reencuentro con la propia palabra de reestablecer la capacidad creativa
de ese sujeto dignificando sus condiciones de vida.
Lic. Clara Zylberstajn
|